Shaolin Kungfu - Taichichuan

Artes Marciales Chinas Tradicionales

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Habilidad, Respeto y Defensa Personal

SHAOLIN KUNGFU - TAICHICHUAN

ARTES MARCIALES CHINAS TRADICIONALES

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MI ENCUENTRO CON EL TAICHI

Posted on March 31, 2020 at 9:45 AM


El lugar donde decidí que el Taichi chuan era mi camino, 25 años después


Comencé a interesarme a los 24 años. Al haber sido siempre un chico tímido y solitario, con intereses distintos, pasé por varias dificultades en la adolescencia y también me refugié en el alcohol y la música. Este último refugio, continua y continuará, como mi fiel compañera.

 

Básicamente, mi vida era interior, en un mundo de fantasía, pero cuando se trataba de cosas prácticas y de relaciones sociales, un desastre. Era una combinación de miedo y ansiedad.

 

Pero hay algo dentro del sistema humano, detrás de la fachada, detrás de la imagen que quieres dar a los demás, de la que tienes de ti mismo, incluso de la que ven los demás. Es la naturaleza, la esencia real, que está oculta pero quiere recuperar el equilibrio de la mente.

 

Pues bien, esa naturaleza asomó la cabeza, en cuanto pude calmarme durante un cierto periodo de tiempo. Como seguro que le ha pasado a muchísimas otras personas, cuando estás cansado de luchar, o has sufrido una crisis o un shock...un día, te rindes y descubres que, en realidad, no estás tan mal.

 

Pues bien, ese estado, duró unas semanas. Pero en esas semanas, me sentía muy tranquilo, alegre (no eufórico, era una alegría serena)...y es ahí donde comencé a buscar.

 

Si recuerdo que, sentía por vez primera que, las circunstancias externas podían ser buenas o malas, estaban más allá de mi control, pero el estado interno podía mantenerse en calma, y eso dependía de uno mismo. La vida parecía tener sentido.

 

Un día, leyendo un revista, fui (sólo, como de costumbre) a un pequeño espacio cerca de casa, una especie de pequeño lugar entre edificios y calles llenas de tráfico, con un par de bancos para sentarse y donde los vecinos llevaban a sus perros a pasear y hacer sus necesidades. A la hora que fui, no había nadie, me senté y estuve leyendo un artículo o entrevista sobre el maestro Dhiravamsa y su discípulo, el maestro Tew Bunnag, sobre Meditación y Taichichuan. Supe que eso era lo que yo quería, lo que podía salvarme. No es casualidad que el segundo libro que compré en mi vida fuera el libro de Tew Bunnag. “Taichichuan, camino de curación”.

 

Como en ese momento, no tenía trabajo fijo, hice buen uso de apenas 2000 pesetas de la epoca ( el equivalente en valor actual a poco más de 20€;). Compré una edición de bolsillo muy barata del “Tao Te King” (Dao De Jing), el clásico Taoísta de Lao Tze. Y después, inspirado por lo que había visto, compre un libro de Taichi; “Tai Chi Chuan, un camino hacia la salud y la armonía” de Ferran Tarragó.

      


 Imágenes de los libros que me inspiraron, hechas con mi móvil...


Conservo esos libros, y de hecho, pongo imágenes de ellos, en éste artículo.

La versión del Tao Te King, era mi compañero de viajes en el metro, o si iba a la playa en verano...al ser los versos que lo componen, intentos de transmitir el Tao, el orden natural del cosmos, opino que su análisis intelectual no otorga demasiado beneficio, sólo da para discutir, debatir o analizar desde distintos ángulos. Eso no lo sabía entonces, claro, es una reflexión que hago ahora, con la perspectiva del tiempo. Pero a mi, sin entenderlo del todo, si que me servían, porque algunos de ellos explicaban cómo me sentía en aquellos días de luz, tras años de oscuridad.

 

El libro de Taichi, lo compre con la inocente intención de practicar en casa, sólo, por mi cuenta. El día que lo compré, estuve más de una hora comparando todos los libros sobre Taichi de la librería. Quería que incluyera una información preliminar sobre el arte y una parte práctica que dijera como practicar los movimientos.

 

Creó que acerté. El libro es muy inspirador, con información fascinante, sobre todo, para alguien recién llegado como yo.

 

Curiosamente, once años después, conocí a Ferran Tarragó por casualidad, y después pude hacer alguna clase con él. En la imagen de abajo, podéis ver la dedicatoria, que escribió en otro libro suyo que conservo en casa.


 La dedicatoría del maestro Ferran Tarragó hacia mí


Estaba obsesionado con el arte del Taichi, sabía que era un arte meditativo, que detrás de los movimientos se encontraba ese mismo estado de serenidad y desapego que yo sentía esos días.

 

Es imposible aprender de un libro, pero debo decir que ya sea en mi habitación, o en el bosque (pasé las vacaciones en el campo, en Galicia, en la casa de mi familia), tuve la disciplina y la paciencia de seguir las instrucciones. Mi forma técnica no era buena, pero estaba relajado. Me sentía muy bien, para mí, no era importante ningún otro aspecto que no fuera el del Taichi como “Meditación en movimiento”, como un arte para fluir en armonia con la naturaleza, para encontrar la belleza y la calma de la vida.

En el libro, se describía una versión del famoso y antiguo grupo de ejercicios Chikung, llamado "Ocho Piezas del Brocado", como preparación a la "forma" o serie de Taichi. Solía practicar éstos ejercicios por la noche, antes de irme a la cama...aunque los practicaba sólo como ejercicio físico suave, como estaba mentalmente relajado, estoy seguro de que recibí beneficios.

 

Fue un año después cuando fui a aprender Taichichuan a una escuela, pero de eso ya hablaré en otro artículo.

 

Naturalmente, en aquellos momentos no sabía que el arte del Taichichuan era tan profundo, que no sólo incluye aspectos meditativos y filosóficos, sino que es un excelente arte marcial y un ejercicio terapéutico de primer orden.

 

Pero fue el primer paso de mi desarrollo personal y espiritual, que todavía sigue...y por eso, hoy al pasar por delante del lugar dondé me senté a leer con ilusión y esperanza, he escrito éstas palabras a modo de homenaje a mí mismo, o mejor dicho, a la mente natural que hay detrás de mi identidad.

KUNGFU DE LOS CINCO ANCESTROS

Posted on March 16, 2020 at 7:55 AM


KUNGFU DE LOS CINCO ANCESTROS

WUZUQUAN (NGO CHO KUN)

 

En la época de la Dinastía Yuan (del siglo 13 al 14), el Shaolin Kungfu ya se había desarrollado tanto que, Bai Yu Feng, un genio del kungfu que posteriormente se convirtió en monje Shaolin y fue conocido como Qiu Yue, pensó que la propagación del arte podía hacer que se perdieran sus características importantes. Con la ayuda del abad del templo, reunió en el monasterio Shaolin de la provincia de Henan, a los más reputados maestros Shaolin de su tiempo para que mostraran sus artes.

 

Cinco estilos destacaron entre todos. El Kungfu de la Grulla Blanca, conocido por su presencia de mente; El Kungfu Taizu o Kungfu del Primer Emperador, conocido por su precisión técnica; Lohan Kungfu, conocido por su posiciones corporales; el estilo de Bodhidharma, conocido por el cultivo de la energía interna y el estilo del Mono, famoso por su agilidad.

 

Bai Yu Feng integró estos cinco estilos en uno sólo, llamado Wuzuquan o Kungfu de los Cinco Ancestros.

Curiosamente, siglos después, éste estilo se hizo popular y se preservó en la zona sureña de Fujian, especialmente entre la comunidad Hakka, una etnia china afincada en esa zona del país, y por tanto también es conocido actualmente por la pronunciación de su dialecto como “Ngo Cho”.

Durante el último siglo, debido a la diáspora de maestros chinos que huyeron del páis, se ha extendido a naciones del sudeste asiático como Malasia, Filipinas, Vietnam, Indonesia...pero no es tan popular en el resto del mundo.

Otro personaje importante en el desarrollo y creación del Wuzu o Ngocho, fue Chua Giok Beng, nacido en 1853. Apasionado de las artes marciales, viajó por toda China, aprendiendo técnicas y conocimientos. Era una persona sin ningún interés por los bienes materiales, abrió una escuela en su ciudad y ofreció sus servicios como experto en medicina tradicional. Chua Giok Feng pasó las pruebas oficiales para tener un puesto de responsabilidad militar, pero no le interesaba la fama ni el gobierno, ya que pensaba que su naturaleza corrupta podía corromper su integridad. Chua Giok Beng era experto en habilidades como la “Palma de Hierro” y las “Artes de Ligereza”, se decía que podía saltar grácilmente hasta el segundo piso de una casa.

 

Mucha gente no sabe que existieron más Templos Shaolin a lo largo de la historia, aparte del templo del norte en Henan. Precisamente, en Fujian, se encontraba uno de los más importantes, y uno de los estilos importantes practicados allí, era el Wuzuquan,

 

Otro importante maestro de Wuzuquan fue el prestigioso Chee Kim Thong (1920-2001), considerado como un tesoro viviente por la República Popular China.

Nacido en Fujian, siguió la tradición familiar (su abuela era una experta en el Kungfu del Mono) y demostró tener un talento natural, lo que le hizo ganar muchos torneos en el “leitai" (plataforma tradicional de combates).

Chhe Kim Thong reconoció a cuatro maestros:

Toh Yit Choon, de quien aprendió estilos y sitemas de Shaolin Norte

Lin Xian, con quien aprendió Wuzuquan

Yang Yue, del que aprendió el estilo Wu Mei kungfu y el Sistema de los Cinco Elementos.

Venerable Yik Cha’an Chan Sze, abad del Templo Shaolin del Sur en Fujian, donde aprendió de forma exclusiva algunos de los sistemas más raros de ver de Shaolin, como el Kungfu de los 18 Lohan o el Wujiquan y Loha Ru Yi quan (sistemas secretos y de alto nivel).

Posteriormente, Chee Kim Thong, formó parte de la guerrilla para luchar contra los invasores japoneses, hasta que se vio obligado a huir a Malasia y Singapur. Tras el conflicto, vivió ocultando su pasado marcial e identidad, siendo cada vez más conocido en Malasia, como sanador y especialista en tratar huesos, un arte tradicional de las artes marciales chinas.

En una ocasión, su habilidad se descubrió publicamente, cuando mientras trabajaba como conductor de autobús, defendió a mano vacía a un colega ante una turba de aldeanos con parangs (un cuchillo típico de la zona).

Cuando salió de su anonimato, dividió su tiempo entre sus negocios, enseñar artes marciales (sobre todo Kungfu de los Cinco Ancestros) y acabó siendo reconocido en Malasia a nivel nacional, como doctor en Medicina Tradicional China. Además, contribuyó a varias obras de caridad.

Un defensor acérrimo de la tradición de las artes antiguas como métodos que no deben alterarse, enseñaba que las artes Shaolin son, sobre todo, métodos para entrenar el carácter y el cultivo espiritual.

En 1995, se le otorgó el título de ‘dato/datuk’ o “alteza”, un alto reconocimiento del gobierno de Malasia, por su pericia en la Medicina China para beneficio del pueblo. De hecho, incluso ayudó al Sultán de Terrengganu, a recuperar la salud.

El Wuzuquan, sobre todo en el linaje de Chee Kim Thong, es famoso por su fuerza interna.

El método principal para entrenar la fuerza interna es la forma “San Zhan” o “Tres Batallas”, que es la serie o forma fundamental en el Wuzuquan.

Los discípulos avanzados, practican la Respiración Abdominal, pero a puerta cerrada. Y los mejores de todos, practican la “Palma de Algodón”, pero en secreto.

La forma “San Zhan” de Wuzuquan parece desde fuera muy simple, no parece gran cosa, pero los maestros pueden usarla no sólo para desarrollar la fuerza interna, sino para responder a cualquier tipo de ataque.

Por algo “San Zhan” es un tesoro del Wuzuquan, es además, una forma de kungfu que apenas ha cambiado a pesar del paso del tiempo y la localización geográfica, se practica igual, con apenas cambios, en cualquier parte del mundo, ahora, o hace siglos.

 

 

HISTORIAS DE LA FAMILIA YANG

Posted on March 11, 2020 at 11:45 AM


GRANDES MAESTROS DE KUNGFU

Anécdotas de las tres primeras generaciones de la familia Yang

 

Una de las figuras legendarias del Kungfu o Wushu tradicional (arte marcial chino) es Yang Lu Chan, apodado como “Yang, el Invencible”, pero sus hijos y nietos fueron también grandes maestros de Taichichuan, llegando a enseñar en su época a miembros de la Corte Imperial, y más importante, a soldados de la Guardia Imperial.

Su estilo de kungfu, el Taichichuan de la familia Yang ha llegado a nuestros días como el tipo de Taichi más practicado y conocido en todo el mundo, pero desgraciadamente esta popularización nos ha llevado a una versión actual diluída, superficial y comercial, que en el 90% de los casos, ni siquiera llega a ser una sombra de la grandeza del arte original para la salud, combate y cultivo espiritual.

He recopilado anécdotas y hazañas de Yang Lu Chan (1799-1872), sus hijos, Yang Ban Hou (1837-1892) y Yang Jian Hou (1839-1917), y sus nietos, Yang Shao Hou (1862-1930) y Yang Cheng Fu (1883-1936), a partir de mi bastante extensa colección de libros.

A los amantes del Kungfu y de las Artes Marciales Orientales, en general, os servirá de inspiración y disfrutaréis de éstas historias, testimonio del alto nivel de éstas tres generaciones de maestros de la familia Yang.

YANG LU CHAN “YANG, EL INVENCIBLE”

Nacido en una familia de agricultores, había practicado algún estilo de Shaolin como base pero sin llegar a más, un día observó como el propietario de una farmacia tradicional echaba a un delincuente de su establecimiento de un sólo golpe, admirado por su habilidad, le preguntó y éste le dijo que practicaba Mien Chuan (Puño de Algodón), ante su insitencia. Le dijo que fuera a la aldea de Chen Chia Guo, donde un maestro llamado Chen Chan Xing enseñaba el arte de la familia Chen.

Yang Lu Chan vendió todas sus posesiones para poder viajar hasta allí. Finalmente, le aceptaron como sirviente y se le permitía practicar pero sin aprender los secretos que se reservaban sólo a miembros de la familia Chen. Tras unos años, Yang Lu Chan, una noche escuchó un ruido en el patio, y se asomó por encima del muro para ver lo que ocurría. Se trataba de enseñanzas sobre técnicas, teorías y fuerza interna. Desde esa noche, cada día estuvo espiando las enseñanzas. Finalmente, un día practicó combate con varios discípulos y nadie puedo vencerle. Chan Chen Xing, que le había observado durante varios años y viendo que era paciente y honesto, decidió enseñarle sin reservas el arte.

Yang Lu Chan retornó a su ciudad de origen, y nunca fue derrotado en ningún duelo, de ahí, su sobrenombre de “Yang, el Invencible”.

En una ocasión, una familia de nuevos ricos de Beijing organizó un encuentro con varios maestros de artes marciales, de hecho, algunos de los empleados de la familia eran practicantes de artes marciales, y conocidos por su fuerza física. Yang Lu Chan fue invitado, pero al ver que era pequeño y de apariencia frágil, fue despreciado.

Durante la comida, le preguntaron con sarcasmo, ¿Tu estilo realmente sirve para pelear?. A lo que Yang Lu Chan respondió; “Sólo hay tres tipos de hombre a los que no puedo vencer?, ¿Qué tipos de persona son esos?...le preguntaron...Yang Lu Chan respondió “Los que están hechos de madera, cobre o hierro”.

Entre los maestros presentes, varios se ofrecieron para ponerlo a prueba, Yang Lu Chan les dijo “En una competición abierta, dejemos las ceremonias, sin preocuparnos de la muerte. Si ésto acaba en tragedia, no habrá represalias”.

Un maestro saltó sobre Yang Lu Chan atacando con el puño, pero un leve movimiento de manos hizo que saliera despedido varios metros, cayendo herido y sangrando. Uno de sus colegas, enfurecido, fue en defensa de su amigo y sufrió la misma suerte. Tras ésto, el resto no se atrevieron a continuar.

El anfitrión, se disculpó y arregló para que Yang Lu Chan fuera tratado con preferencia y le preparó un lugar especial en la mesa del banquete que se celebró a continuación, gesto que Yang Lu Chan consideró poco sincero, yéndose inmediatamente.

Cuando todavía no era famoso, Yang Lu Chan, trabajó de peón en el puerto. Una vez, fue emboscado por unos 20 hombres, porque no quería unirse a la mafia del puerto. Como eran muchos hombres a la vez, Yang Lu Chan, pensó que tendría que herir gravemente a varios de ellos. Así que se le ocurrió enrollar su capa sobre su cuerpo, se dobló como una bola en el suelo y dejó que le apalizaran. Al día siguiente, apareció en el trabajo como siempre, sin rastro de heridas, pero ninguno de sus atacantes había venido a trabajar, todos tenían doloridos los brazos, piernas y cuerpo y se encontraban mal.

Dada su fama, muchos llegaron a retarle, en una ocasión, Yang Lu Chan estaba pescando en el río, cuando sintió que alguien quería atacarle por la espalda, en ese momento, usando el patrón de Taichi conocido como “Palmear la cabeza del Caballo”, aprovechó para lanzar al río al atacante.

En otra ocasión, el Principe Duan miembro de una de las varias familias reales de la capital, Beijing, supo que muchos de los luchadores que tenía empleados estaban ansiosos de medirse con Yang Lu Chan, pero él siempre declinaba sus peticiones, pero finalmente, un día, un practicante de gran nivel quiso hacer una prueba de fuerza y sugerió que se sentaran uno frente al otro en dos sillas y empujaran uno contra el otro con un puño como contacto. Al poco rato, el practicante comenzó a sudar y su silla crujía como si estuviera a punto de romperse, mientras Yang Lu Chan parecía tan sereno y elegante como siempre. Para no humillar a su oponente, se levantó y declaró: “la habilidad de éste maestro es muy buena, lo que ocurre es que su silla es menos firme”. El hombre quedó tan conmovido por la modestia de Yang Lu Chan que nunca cesó de hablar bien de él.

Yang también era muy bueno con la lanza, podía levantar objetos con ella. También era capaz de lanzar flechas con las manos, sin el arco y acertar siempre.

En Shenxi, había un maestro llamado que tenía la reputación de poder levantar 200 kilos y caminar más de 50 kilómetros al día, tenía más de 500 alumnos. Oyó hablar de la reputación de Yang Lu Chan y quisó probarlo: “Me pregunto si la lanza del Taichichuan tiene utilidad práctica?” Le atacó con su lanza y Yang Lu Chan dobló su cuerpo y giró, el atacante volvió a presionar y el maestro permaneció vacío, finalmente el atacante probó una estocada, pero Yang Lu Chan, aprovechando la inercia que llegaba, sacudió su lanza, enviando la lanza del atacante por los aires recta como una varilla de incienso, al mismo tiempo que hería en la cara al atacante que cayo a unos metros de distancia. Éste se levanto, se disculpó y con humildad, viendo que había encontrado a alguien superior, le pidió ser su alumno.

Un día, estaba sentado en la escalera, meditando, y llegó un monje fuerte y alto, que le expresó su admiración. Yang Lu Chan iba a responder, cuando de repente, el monje le atacó. El maestro cedió levemente y golpeo con su palma el puño del atacante, haciendo que saliera despedido detrás de un biombo, como si lo hubiera alcanzado un rayo. El monje se disculpo por haber sido tan grosero y se quedó un rato a charlar. Resultó ser un monje Shaolin. Le preguntó: “¿Cómo pude ser sorprendido?. Yang Lu Chan respondió; “Porque siempre estoy en guardia”...el monje le dijo: “He recorrido muchas provincias pero nunca he encontrado a nadie que os iguale... os ruego me enseñéis el secreto de la ligereza y sensibilidad del Taichi”.

En otra ocasión, Yang Lu Chan estaba luchando sobre los muros de la ciudad, su oponente retrocedió y cayó al vacío, Yang Lu Chan saltó desde una distancia de unos cinco metros y agarrándole del pie, le salvó la vida.

Cuando Yang Lu Chan estaba en Beijing, un experto en puntos de presión se enfrentó a él, Yang cogió rápidamente su muñeca y utilizó la técnica de “agarrar los tendones”, impidiendo que pudiera mover los dedos y haciéndole levantar los pies del suelo. Yang Lu Chan le dijo a continuación: “No te averguences de tu habilidad, si no fuera por tus años de dura práctica, te habrías lesionado gravemente”.

En otra historia sobre sus habilidades, ante la insistencia de un hombre que quería ponerlo a prueba, le dijo; “de acuerdo, te voy a dejar que me pegues tres veces”. El retador, le golpeó con todas sus fuerzas en el abdomen, Yang Lu Chan se rió y con el sólo movimiento del abdomen, mandó al adversario al suelo.

Uno discípulo llamado Fu Eyre, explicó que el gran maestro Yang Lu Chan, solía aparecer de vez en cuando para charlar un rato cuando ya era mayor. En una ocasión. estaba lloviendo y las calles estaban llenas de barro, de repente Yang Lu Chan llegó y las suelas de sus zapatillas estaban tan blancas como si fueran nuevas, sin una mota de polvo. Poseía la habilidad kungfu de “Pisar la nieve si dejar huella”.

A Yang Lu Chan no le gustaba hacer enemigos, por lo que siempre intentaba hacer que la derrota de sus oponentes fuera lo menos humillante posible, y para ello debía ser tres veces mejor que ellos, como mínimo. Necesitó ser muy bueno para poder ser instructor oficial de la familia imperial y sus guardias, aún así, fue objeto de muchos desafios y algunos tuvo que aceptarlos. Se dice que incluso llegó a enfrentarse al gran maestro fundador del Baguazahang, Tung Hai Chuan, e hizo que el combate pareciera un empate para no enfadarle.

Un día el gran maestro Yang Lu Chan, reunió a sus discípulos, dijo que se iba de viaje, pero al llegar a su casa, extrañamente, no había ningún carruaje. El maestro se sento en el salón y los discípulos le presentaron sus respetos. Yang Lu Chan habló a cada uno dándoles ánimos e instrucciones. Tras un rato, sacudió su manga, se sento bien erguido y falleció.

YANG BAN HOU

Yang Ban Hou fue instruido por su padre con un entrenamiento tan duro, que en una ocasión se escapó de casa. Yang Ban Hou tenía un temperamento muy fuerte y le gustaba pelear, y a menudo, sus oponentes salían heridos.

Uno de los mejores maestros de Beijing, le desafió a combatir, cuando Yang Ban Hou salía de la casa hacia el jardín, le atacó por detrás con la intención de “sacar la luz”, una expresión kungfu que quiere significa sacarle los ojos, en un rápido movimiento, Yang Ban Hou giro y desvió su ataque haciéndole caer al suelo.

Otro maestro, apodado “Fuerza Todopoderosa”, presumía de que no había nadie en China capaz de derrotarlo, tenía la reputación de pulverizar piedras con sus manos y desafió a Yang Lu Chan. Como a éste no el apetecía ir hasta Beijing, su hijo, Yang Ban Hou, belicoso por naturaleza, aceptó el reto.

Yang Ban Hou llegó en un caballo blanco y había cientos de personas esperando para verlo. La mayoría de espectadores no creían que tuviera ninguna posibilidad ante el musculoso “Fuerza todopoderosa”, y temían por su vida. El primer ataque de puño, fue esquivado por Yang Ban Hou, y cayó sobre una piedra vertical que estaba al lado de la plataforma (leitai) de combate y se rompió en varios pedazos. Tras el segundo ataque, Yang Ban Hou emitió un fuerte grito, inmovilizó y lanzó al suelo a su adversario. Mientras la gente aplaudía, Yang Ban Hou, montó a su caballo y se fue.

Yang Ban Hou solía practicar con una barra de hierro. Una vez, un espectador se rió de él, Yang Ban Hou lo lanzó con la punta de la barra hasta un tejado. El hombre, atemorizado le pidió perdón y Yang Ban Hou le ayudó a bajar de nuevo con su barra de hierro ante las risas del resto de espectadores.

En otra ocasión. Yang Ban Hou peleó contra un oponente que logró agarrarle su muñeca, pero usando su fuerza interna le venció fácilmente. Orgulloso, fue a contárselo a su padre Yang lu Chan, pero éste al ver que se había roto la manga, le criticó por haber tenido que usar demasiada fuerza y no poseer aún la exquisita técnica del Taichichuan.

A menudo, quienes eran golpeados por Yang Ban Hou, acababan saliendo despedidos a cinco metros de distancia y manchas rojas aparecían en sus cuerpos.

Un discípulo relató lo que vió ante la desgraciada muerte de la hija de Yang Ban Hou, la chica murió de repente por una enfermedad aguda, En su dolor, pensando que nadie le veía, Yang Ban Hou saltó, quedando suspendido en el aire a más de dos metros de altura, sin querer había revelado su habilidad kungfu llamada “arte de la ligereza”.

Aunque los Yang eran conocidos por su kungfu, llevaban una vida modesta y ordinaria sin revelar sus habilidades, los que no conocían quiénes eran, nunca hubieran sospechado nada a partir de su apariencia. Un día un sureño, le hizo una visita a Yang Ban Hou, “He oído, señor, que posee una habilidad extraordinaria, que su fuerza de taichichuan es maravillosa, como una cola que se adhiere a sus oponentes impidiendo que puedan huir”.

Yang Ban Hou respondió: “Apenas sé una pequeña parte de lo que sabían mis ancestros, ¿cómo podría yo tener esa habilidad?”

El sureño insistió una y otra vez, finalmente, Yang Ban Hou dijo “¿Cómo puede un viejo como yo compararse con usted? ¿Qué propone?

“Hagamos lo siguiente” dijo el hombre, “pondré unos 30 ladrillos separados a medio metro cada uno, yo iré delante y usted detrás, nos moveremos en círculos pisando los ladrillos, y usted tendrá la palma de su mano sobre mi espalda y yo igual, quien pise el suelo o pierda el contacto con la espalda, pierde”.

Comenzaron con pasos lentos, Yang Ban Hou concentró su energía y le siguio en cada paso, al cabo de un rato, el extranjero comenzó a moverse con mucha ligereza y agilidad, acelerando como si fuera un gorrión, Yang Ban Hou siguió sin perder el contacto ni dejar de pisar los ladrillos. El hombre no veía la forma de separarse de Yang Ban Hou, así que de repente, saltó a lo alto de un muro, entonces miró al patio pero no vio a nadie, porque para su sorpresa Yang Ban Hou seguía detrás de él. Yang Ban Hou le dio una palmadita en la espalda y le dijo “Señor, no sea tan malo de cansar a un viejo como yo”.

El sureño perplejo, se quedó a tomar un té de forma amigable y después se fue.

En otra historia, Yang Ban Hou estaba tomando el fresco en verano, de repente, apareció un hombre y le preguntó dónde estaba Yang Ban Hou, le contestó que era él mismo y sin previo aviso, el extraño le atacó violentamente con los dedos. Yang Ban Hou hizo un gesto con la mano y dijo: “amigo, porqué no te vas ahí arriba?” y lo lanzó a lo alto de una choza. Después le dijo “Baja y vete a casa a curarte”.

Un hombre que era alumno de Yang Ban Hou quisó ponerlo a prueba, el maestro le dijo “¿Quieres acabar como un lingote de oro de la dinastía Yuan?”. Combatieron y terminó exactamente así, con piernas y brazos hacia arriba y la cadera hacia abajo, como la imagen de un lingote de la dinastía Yuan. Sufrió una dislocación de la cadera, se curó pero quedo con una pequeña cojera.

El maestro Yang Ban Hou, estaba descansando bajo un árbol en verano, quitándose la camisa, acostumbraba a ponerse granos de mijo en el ombligo, al exhalar, salían disparados como perdigones disparados por una ballesta.

Un día, en el condado de Yong Nian, se declaró un fuego. La ciudad estaba rodeada de agua, pero al haberse declarado el fuego en la época de la cosecha, el interior de la granja estaba lleno de enormes pilas de hierba que arderían fácilemente convirtiendo la zona en un infierno. Yang Ban Hou se apresuró con su lanza y con su habilidad, a toda velocidad lanzaba las pilas de hierba en llamas con su lanza hacia el agua, como si fueran bolas de fuego voladoras que se extingiuían al caer. Así, sofocó el incendio.

YANG JIAN HOU

Yang Jian Hou era muy bueno con las armas tradicionales, lanza, sable y espada. Su carácter era más tranquilo que su hermano Yang Ban Hou, por lo que tuvo muchos estudiantes.

Su padre reconoció que la serenidad de su carácter era un rasgo de la Mente Natural del Tao, estaba dotado para el cultivo espiritual.

En una ocasión, estaba viendo una función de teatro cuando la espada del actor se le escapó en su dirección, Yang Jian Hou no sólo la cogió al vuelo si no que en el mismo movimiento se la devolvió.

En todos los retos con otros maestros, ganó haciéndolos salir despedidos pero sin hacerles daño.

Su habilidad con la espada era tal, que a menudo, practicaba con un plumero contra el oponente que sí usaba la espada.

Con la enseñanza tan estricta de su padre, Yang Jiann Hou, cuando era pequeño, quisó huir de casa e ingresar en un templo, pero al final le convencieron.

Su dominio de la energía y su sensibilidad era tal que era capaz coger un pájaro, ponerlo sobre la palma de su mano, y el pobre pájaro no podía alzar el vuelo, porque no encontraba dónde impulsarse con sus patas.

También era un experto lanzando balas y dardos, pudiendo matar pájaros en pleno vuelo.

Junto a su padre y su hermano, enseño al Principe Pu Lun Bei Zi en el Palacio Real.

En una ocasión, Yang Jian Hou, atravesó un estrecho sendero con ambos lados llenos de barro tras un día de intensa lluvia, un alumno suyo estaba delante, despistado, sin darse cuenta de que el maestro venía por detrás, éste quiso gastarle una broma y posó suavemente su mano sobre su hombro. El alumno sintió como si le hubiera caído una gran viga y se derrumbó...el viejo maestro rió y continuó su camino.

Otro dia estaba de pie hablando a un grupo de unos ocho o nueve alumnos y decidió divertirse, el viejo maestro comenzó a girar y todos salieron despedidos de dos a tres metros sin orden ni concierto.

Yang Jian Hou se convirtió a los 70 años en el instructor de artes marciales del “Shen Wu Ying” (Batallón militar divino). Un día, mientras regresaba a casa, un tipo sin modales le atacó con un palo por detrás, Yang Jian Hou simplemente desvió el golpe y le dio un empujón lanzándolo a gran distancia.

Soñó con su muerte unas horas antes y el día indicado, se bañó, se vistió y llamó a sus parientes y alumnos, se despidió y murió de muerte natural con una sonrisa.

YANG SHOU HOU

Igual que su tío, Yang Ban Hou, el maestro Yang Shou Hou, tenía un carácter fuerte y le gustaba la pelea. A diferencia de su padre, no tuvo muchos seguidores, ya que era agresivo y no dudaba en golpear a sus alumnos.

Se cuenta que un luchador que no pudo vencerle, quiso vengarse, le tiró polvo de limaduras de hierro a los ojos para que no pudiera ver y luego le atacó lanzándole puñetazos. Utilizando la habilidad de “sentir” del Taichichuan, Yang Shou Hou, no sólo desvió todos sus ataques mediante suaves movimientos, sino que lanzo al atacante a varios metros. Solía decir que “Vencer al oponente con los ojos cerrados es el taichi de los Yang”.

También se dice que en una ocasión fue atacado por un perro, con un leve movimiento de su pierna lo mató, enviándolo a varios metros.

Podía acercar o alejar la llama de una vela con la fuerza de su mente.

Su forma de practicar Taichichuan tenía unas características singulares, movimientos cortos y rápidos, con los ojos brillando y una sonrisa seca en su cara, rugiendo y atacando sin piedad...por ello la gente sentía temor ante él. Era feroz y tenía una expresión facial temible.

Sus técnicas incluían agarres, separar tendones, luxaciones, ataques a puntos vitales y arterias, usando ataques súbitos que acababan rápidamente con sus oponentes en el suelo.

En una ocasión, en Beijing, dos hombres atacaron a un anciano, Yang Shou Hou presenció el ataque y se enfureció, en segundos había lanzado a los matones a gran distancia.

YANG CHENG FU

Aprendió con su padre Yang Jian Hou y fue el encargado de popularizar el Yang Taichichuan por toda China. Sin embargo, no se lo tomó tan en serio hasta años después, cuando perseveró en la práctica y dotado de gran talento, alcanzó niveles muy altos. Hombre de gran corpulencia, se dio cuenta de que la sociedad había cambiado y el énfasis del Taichi y de las artes marciales chinas era la contribución a la salud y el fortalecimiento de la nación, por lo que hizo algunas modificaciones en el arte para hacerlo más accesible.

En una ocasión, una sociedad de artes marciales organizó una competición de espada. Un famoso maestro de esgrima le pidió combatir con él, Yang Cheng Fu aceptó con la condición de usar una espada de madera para evitar lesiones graves. Durante el combate el oponente atacó con su espada, Yang Cheng Fu desvió el ataque con su espada de madera, rompiendo la muñeca del adversario. Yang Cheng Fu lamentó profundamente el daño causado.

Yang Cheng Fu era un buen hombre, aunque aguerrido, su Taichichuan era descrito como “una aguja envuelta de algodón”, con movimientos armoniosos y suaves, pero también fuertes y eficaces.

Tuvo un elevado número de discípulos. En una ocasión, un maestro quisó probar sus habilidades, Yang Cheng Fu hizo traer un hilo de seda y le dijo al maestro que cogiera un extremo, mientras él mismo cogía el otro. El reto era ver si podía romper el hilo, haciendo que perdiera el contacto. El hombre se movió rápido y bruscamente, pero Yang Cheng Fu, sentía su movimiento y le seguía en todo momento.

 

 

 

ABUSO, SIGNOS Y AUTO DEFENSA KUNGFU

Posted on March 4, 2020 at 7:55 AM


 

Hay inunmerables formas de manipulación e intimidación que utilizan las personas depredadoras, ya sea abiertas o encubiertas.

A partir de mi experiencia, de forma arbitraria y por conveniencia, las he agrupado en cinco categorías generales.

Atención, no me refiero en el presente artículo, sólo a formas de abuso físico, sino también emocional o psicológico. Todos estos sujetos maliciosos de distintas clases: antisociales (violentos), psicópatas integrados, maquiavélicos, etc...usan estas formas de manipulación para conseguir lo que quieren. Algunos enfatizan más unas que otras, debido a sus capacidades, experiencia o circunstancias personales.

 

Alerta, si te encuentras con una persona que utiliza lo siguiente:

 

VICTIMISMO

Si una persona se presenta como una víctima, quejándose de que le han tratado mal, o culpando a otros de sus problemas, harías bien en sospechar.

Si además, te cuenta muchos detalles innecesarios, como si hubiera mucha complicidad entre vosotros, peor aún...Esta táctica es muy habitual porque funciona bien, a base de suscitar lástima en los demás. Pero las verdaderas víctimas no hacen ningún drama ante los demás, al contrario, suelen ocultarlo...así que es mejor abrir bien los ojos, porque “no todo es lo que parece”.

Es un método maquiavélico y sucio que usan hombres, mujeres y colectivos, sobre todo los dos últimos, porque es una táctica que funciona, es segura y difícil de rebatir.

 

INTIMIDACIÓN

Este es el terreno de los más antisociales, la intimidación no se lleva a cabo sólo con la palabra, es más importante el lenguaje no verbal, los gestos y la actitud. También usan miradas desafiantes y la proximidad corporal. Nunca debes permitir que una persona, o peor, si son varias, que intuyes que tienen malas intenciones, invadan tu espacio personal, o sea, un metro de distancia a tu alrededor que es tu línea de seguridad, por así decirlo. Estos individuos son los más fáciles de detectar.

Sin embargo, hay tambien unos pocos que saben usar la intimidación encubierta, parecen tener buenas maneras y amabilidad, pero sientes que son insistentes, intentan aislarte o tienen una mirada o actitud que te intimida.

 

PRESIÓN / CHANTAJE PSICOLÓGICO

Esta táctica la usan individuos y organizaciones. Consiste en hacerte quedar mal, desacreditarte, hacer ver que eres lo que no eres, porque no sigues las ordenes, planes o convenciones que ellos quieren que sigas. Es una táctica que usa lo “politicamente correcto”, también la utilizan las sectas y los fanáticos....y los timadores.

Para llevarla a cabo, te acusarán abiertamente, o a veces, de forma más sutil e implícita, de que eres mala persona, eres un “fascista”, “maltratador”...etc...

Otra forma de aplicarla es más disimulada, te dirán que “no estás bien” o que “estás mal informado”.

Recuerda siempre éste consejo que a mí me fue de gran ayuda; “Si alguien te dice que eres tonto y te tienes que tirar por la ventana, eso no quiere decir que tengas que hacerlo”.

Mantén siempre tu propio criterio, sé crítico, no sigas medios, opiniones de otros, ni a líderes...sé tu propio líder.

También cuidado con las campañas de desprestigio, que consisten en hablar mal de tí o lanzar críticas falsas a tu espalda. La indiferencia total es una buena defensa contra ésto.

 

SEDUCCIÓN / ENCANTO

Es otra de las estrategias favoritas en los depredadores cotidianos. Esta gente conoce bien cómo detectar los puntos débiles de los demás, saben que a casi todo el mundo se le entra a través de la vanidad, a la mayoría le gusta sentirse atractivos, halagados y aceptados tal como son.

Cuando una persona te hace un exceso de halagos, que te hace sentir como en una “nube”, no quiere decir que vaya a ser algo malo, pero si que es un signo de peligro....¿Qué puede querer a cambio?

 

IMPOSTURA / ENGAÑO / MÁSCARA

A los delincuentes violentos se les “ve venir”, son desagradables, agresivos, antisociales y chulos.

Suelen utilizar la intimidación física y verbal, y la mejor respuesta es evitarlos, y sólo en caso de extrema necesidad (no deseable), hacerles el mayor daño posible en el menor tiempo posible, para poder huir ileso. Para éstos casos, lea mi artículo: SECRETOS DE LA DEFENSA PERSONAL QUE NADIE TE HA CONTADO

Pero las personas que pueden ser peligrosas para tu salud, física, mental y económica, no son siempre abiertamente violentas. Algunas usan una máscara social, aparentan ser lo que no son, pero nadie a su alrededor lo sabe, porque son camaleones, cambian según el ambiente para conseguir lo que desean, y no tienen ninguna personalidad fija, son simplemente, depredadores durante toda sus vida adulta, se dedican a aprovecharse de los demás.

¿Cuál es su engaño? Mostrarse ante los demás como lo contrario de lo que son: amables, honestos, buenos...¿Cómo detectarlo? Es muy difícil, se requiere tiempo y claridad mental. Pero hay un consejo que nunca falla: “Contradicción / Incoherencia”.

Si alguien te engaña, tima, maltrata o roba, esos son hechos objetivos y verificables, eso es lo que importa. Nunca hay que creerse las excusas, disculpas, o justificaciones, porque sólo son mentiras y preludio de más abusos.

¿Cuál es la máscara? La que haga falta, porque para ellos es simplemente un disfraz necesario para pasar desapercibidos/as, puede ser de terapeuta, compañero, mamá, activista social, etc...


 

CONCLUSIÓN

Hemos visto cinco tipos generales que avisan de peligro: Intimidación, Engaño, Seducción, Victimismo y Chantaje social

 

¿Cómo nos ayuda la practica de una arte marcial tradicional como el Kungfu a detectar éstos signos?

Si lo practicamos a un nivel superficial y externo, como hace el 80% de los practicantes actuales, como la gente que va al gimnasio a hacer ejercicio físico y ya está,..no nos sirve de nada.

 

Pero el Kungfu practicado como arte interno, arte marcial y método de crecimiento personal, nos dotará de herramientas muy útiles: claridad mental, capacidad de auto defensa, autoestima, fortaleza, responsabilidad, sentido crítico y de justicia.

 

A la Intimidación podemos responder mediante la seguridad de que podemos y sabemos defendernos.

 

Al Victimismo, mediante la observación desapegada, sabiendo distinguir lo que en el Kungfu y en la Medicina China, se llama, “lo aparente y lo real”, o sea, distinguior entre dramas, opiniones y palabras y hechos reales y verificables.

 

Al Chantaje y Presión Social, siguiendo nuestro propio código moral del Kungfu, que se resume en dejar vivir a los demás como quieran, y en no permitir que los demás nos impongan sus deseos. Ver el mundo con “ojos kungfu”, no con la mirada de los medios de comunicación ni con la de personas que creen estar en posesión de la verdad.

 

Al Engaño, podemos responder siendo firmes y directos en nuestra ética marcial, los hechos son importantes, las palabras, no. Esto no quiere decir que no te puedan engañar, de hecho pueden...pero no habrá una segunda vez, porque entonces ya no sería culpa del mentiroso si no responsabilidad nuestra por dejarnos.

 

A la Seducción, podemos responder con humildad y auto confianza. Practicar Kungfu correctamente tiene que ayudarnos a ver que tras una halago debe existir sinceridad y falta de objetivos, por ejemplo, si alguien te regala algo, debe ser de forma desinteresada, por agradecimiento...no para conseguir algo a cambio o para generar una obligación en tí. Si alguien te halaga, lo debe hacer porque lo siente, porque cualquier otra motivación es egoísta e interesada.

 

Practicar Kungfu requiere disciplina, humildad y respeto...pero también te hace ganar seguridad en tí mismo a medida que progresas.

WUDE O ETICA MARCIAL

Posted on February 25, 2020 at 7:55 AM


WUDE: ÉTICA MARCIAL

Para muchas escuelas de estilos de combate y artes marciales, no es algo tan importante. Al fin y al cabo, la mayoría dicen que no van a la escuela o al gimnasio a aprender filosofía ni a que les den sermones sobre moralidad. En cierto modo, estoy de acuerdo.

Pero sólo parcialmente de acuerdo. Es una tradición en las Artes Marciales Chinas, que el desarrollo del practicante se mida por su “Wude” o “Ética Marcial”. Según las historias que nos han llegado, algunos maestros del pasado eran pendencieros y agresivos, mientras que otros eran más amables y compasivos. Pero a pesar de que algunos pocos fueran conflictivos y con un temperamento explosivo, no eran “matones”, delincuentes o “abusones”, aunque no rehuían una pelea y a menudo, ls consecuencias eran muy graves, no solían ir por ahí abusando de los más débiles.

El “Wude” en las Artes Marciales Chinas, es el código de conducta por el que se rigen profesores y alumnos de una escuela tradicional de Kungfu, y romper ése código supone el castigo o expulsión inmediata sin más. Entre otras cualidades, el “Wude”, se manifiesta con respeto, lealtad, sentido del honor, justicia y responsabilidad. Para mí, todos éstos atributos son mucho más importantes que simplemente aprender y dominar unas técnicas. Desde el punto de vista de contribuir a que el practicante lleve una vida más fructífera y más armónica con la sociedad.

De hecho, sólo lo anterior, ya hace que ese practicante destaque por comparación en la comunidad social, porque como vemos cada día, estás actitudes prosociales son cada vez más difíciles de ver, la responsabilidad personal, el sentido crítico y de justicia, el respeto a todos y a las normas de convivencia, llaman la atención por su ausencia. Sin querer parecer pesimista, los valores promovidos en la actualidad como modernos son contrarios al “Wude”: libertad salvaje sin responsabilidad, hedonismo, individualismo, fanatismo ideológico e intolerancia. En resumen: “quiero hacer lo que me de la gana y la culpa de lo malo es de los demás”.

No me malinterpretéis, en mis clases no doy lecciones de moralidad, ¿quién soy yo para decir a personas adultas lo que está bien o no? No me gusta que me digan lo que tengo que hacer, por tanto, tampoco lo hago con los demás...cada uno es libre y no tengo interés alguno en convencer a nadie. El Kungfu no es una secta.

El “Wude” no es un sermón ni una serie de normas, es algo que se manifiesta en la acción, en cómo se entrena en clase y en cómo se relacionan los estudiantes. La conducta es la que determina si hay “ética marcial” o no. ¿Cómo es el trato entre compañeros? ¿Es respetuoso, igualitario, sin egoísmo?

¿Cómo se dirige el estudiante al maestro? El maestro no es un igual en el contexto de la enseñanza, por tanto las críticas, cuestionamientos y faltas de respeto, desde la cultura tradicional del Kungfu, son inaceptables.

En mi experiencia personal, se trata más de la actitud general que de los actos en sí. No se trata de ser una persona falsa, si no de mostrar respeto sentido, honesto y real.

A un buen maestro, no le importa si un alumno le falta al respeto con sus acciones, en realidad, ello va en detrimento de ese alumno en concreto, va en detrimiento de su desarrollo marcial, social y personal.

En último término, ¿para qué querría eseñar a quien no lo merece?.

Otro ejemplo, las creencia políticas, religiosas o de cualquier otro tipo del alumno, son parte de su vida privada, a mi no me importa si es de derechas o de izquierdas, cristiano o ateo, sececionista o constitucionalista...pero si me importa si es capaz de tolerar que otros no piensen como él/ella, de no ser así, le falta “Wude”.

El profesor es importante, ya que si tiene experiencia en la enseñanza y en la vida, podrá ver las propensiones, prejuicios, carácter, hábitos y los defectos que pueda tener cada alumno (y que también tenemos todos, profesores incluidos). Así, puede de forma directa o indirecta, ayudar a reconocer y templar los defectos y potenciar las virtudes que ya tenga.

Todo ésto, dentro de ciertos límites, pues nunca se puede saber lo que hay dentro de la cabeza de una persona, y tampoco se pretende cambiar a nadie, cosa que es, no imposible, pero casi.

Si un chico es tímido, apocado o miedoso, se le puede ayudar a potenciar su confianza a través del entrenamiento. Por el contrario, una persona dominante y agresiva, debe aprender a canalizar sus tendencias de forma que sea positiva para él/ella y los demás, no para que sea percibida como intimidación, amenaza o crueldad. A veces, se puede dar alguna que otra lección práctica de humildad. Si una persona es intransigente o fanática en sus ideas, se le puede hacer “ver” de forma sincera y directa, que sus ideas a los demás ni nos sirven ni interesan.

A veces, éstas pequeñas lecciones improvisadas pueden herir al alumno, o más bien. a su auto-imagen, que es la falsa identidad que nos creamos todas las personas (nuestra máscara con la que nos presentamos de forma ideal ante los demás). Pero ese daño al ego, a la larga, puede ayudarnos a evolucionar.

El “Wude” no trata de ser un “santo”, que ninguno los somos, y la verdad es que ejemplos de lo contrario no faltan dentro del mundo de las artes marciales.

Todos tenemos defectos y virtudes, pero también capacidad de ser mejores personas si realmente queremos, y desarrollar así, lo que llamamos “Wude” o “Ética Marcial”, lo que redunda en nuestro bienestar, facilita la vida de los que nos rodean, transfieriendo así, más beneficios del Kungfu a la práctica en nuestra vida cotidiana.

Una persona así es un practicante ideal de Kungfu con cualidades como:

Justicia; es capaz de ver abusos y engaños y actuar en consecuencia

Respeto; trata a los demás con consideración

Responsabilidad; no rehuye la culpa de sus fallos ni culpa a terceros de los mismos

Sentido del deber; sabe lo que debe y no debe hacer

Valentía; se enfrenta a los problemas según lo mejor de su capacidad

Auto control; es capaz de moderar su instintos y desesos egoístas

Disciplina; es capaz de dedicar tiempo, esfuerzo, perseverancia al logro de sus metas

Compañerismo; siente alegría ayudando en el desarrollo de otros

Humildad; evita la arrogancia o el uso del poder contra los más débiles

Agradecimiento; al arte, maestros, compañeros, familia, enseñanzas y a todo ser que le ha sido de ayuda en su vida

 

El “Wude” tiene dos aspectos: Acción y Pensamiento

La Acción se refiere a su aplicación en la vida real, donde se ponen en práctica el respeto, la humildad, rectitud, confianza o lealtad.

El Pensamiento, son las cualidades mentales o intenciones interiores, tales como, voluntad, perseverancia, resistencia, paciencia o valentía.

Para acabar, es cierto que hay personas, que yo personalmente, prefiero no tener de alumnos y que no suelen venir a aprender a éste tipo de escuela (y si lo hacen, me encargo de hacer que se vayan rápido). Este tipo de personas tienen otro lugares a donde ir...pero les falta el nivel mínimo mental y moral para que pueda enseñarles nada.

LA HABILIDAD DE DETECTAR LAS INTENCIONES

Posted on February 14, 2020 at 8:15 AM


LA HABILIDAD DE “LEER” A LAS PERSONAS

No es un tema muy habitual para una web de artes marciales, pero, por mis vivencias, yo diría que es un campo donde debería serlo. En el mundo de las artes marciales, no sólo hay impostores, como en cualquier otra profesión, si no que el número de personalidades “problemáticas” es bastante alto.

Es cierto lo que dicen sobre el lenguaje no verbal, dice mucho más que las palabras. Y todavía hay algo que es más importante que el lenguaje no verbal, los hechos o actos.

Por mucho que expliquen ciertos “gurús” o supuestos “especialistas” con buenas estrategias comerciales, no hay manera (y demos gracias de que sea así;), de saber qué pasa por la cabeza de una persona.

En la vida cotidiana, en nuestro país, no es habitual a no ser que vivas dentro de una subcultura criminal o en un ambiente muy degradado, tener que enfrentarte a situaciones de violencia física.

Sin embargo, y éste es el tema de mi artículo, en el cual tengo mucha experiencia, eso no quiere decir que no haya personas con malas intenciones que buscan utilizarte o dañarte, pero que lo hacen por medio de dos características:

 

De forma encubierta, tras un disfraz o máscara de buena persona.

Sin utlizar la violencia física

 

Estos “depredadores” tienen más recursos y saben actuar en la zona gris entre lo legal e ilegal, por tanto, es muy difícil, sino imposible, detectarlos hasta que es demasiado tarde.

Estoy muy seguro, a partir de la cultura del kungfu tradicional, que los mejores maestros del pasado eran buenos detectando a éste tipo de sujetos. La razón es que su entrenamiento les había llevado a un nivel interno en el que eran capaces de “ver” lo evidente, lo que a la mayoría de las personas que viven en nuestra sociedad actual se les escapa, aunque lo tienen delante de sus narices.

 

Muchas personas inocentemente, podrían preguntarme: ¿Qué interés puede tener una persona en hacerme daño? ¿Qué gana con ello?

Estas son las preguntas típicas de alguien que piensa que todos somos iguales, seres con los mismos patrones de pensamiento, las mismas reglas del juego justo, las mismas necesidades y los mismos miedos.

Pensar así, aparte de un “buenismo” sin base, es una de las caudas por las cuales el 99% de la población es susceptible de ser engañada, manipulada y usada por otros sujetos sin escrúpulos para sus fines egoístas.

Hay muchas razones por las cuales una persona es capaz de planificar cómo aprovecharse de otra para su ventaja personal o para conseguir lo que quiere:

 

Económicas

Sexuales

Necesidad de control o dominio

Necesidad de auto afirmación

Sadismo (placer en inflingir dolor físico, psíquico o moral)

Conveniencia (quitar o desacreditar a la competencia o alcanzar puestos de mando en organizaciones, progresar socialmente o laboralmente, etc...)

Matar el aburrimiento


Algunas de las razones anteriores pueden parecer infantiles o estúpidas, pero eso es sólo porque lo ves desde tu punto de vista, y no puedes ponerte en la forma de verlo desde otros.

Volviendo al tema que nos ocupa, ¿porqué los maestros antiguos podían intuir las intenciones de una persona? Dejando de lado, temas esotéricos (aunque es cierto que los más avanzados podían percibir los impulsos mentales y el campo de energía de otros), la razón era que la experiencia y su entrenamiento les hacía fijarse en lo evidente y práctico. Cosas sencillas que los seres humanos modernos han perdido debido a varios factores, como:

 

-Educación

-Medios de comunicación

-Cultura imperante de la superficialidad y las apariencias

 

¿Cuál son éstas claves a las que vengo apuntando y sobre las que estoy dando vueltas hace un rato?

 Es muy sencillo, nos puede ayudar muchísimo para evitar asociarnos a personas problemáticas o perversas.

 

Se trata de:

1. FÍJATE EN LO QUE UNA PERSONA HACE, EN SUS ACTOS, NO EN LO QUE DICE, NI EN SU CARA NI EN SU ROPA, NI EN SU PROFESIÓN.

2. HAZ CASO SIEMPRE A LA INTUICIÓN

3. MANTEN UNOS PRINCIPIOS MORALES FIRMES

 

Siempre que veas contradicción entre lo que una persona dice o parece, y lo que hace (los actos, si que pueden verse, son hecho objetivos), debes activar el “modo alarma” o al menos, el “modo sospecha”.

 

De todas formas, y basándome en mi propia experiencia, voy a dar varias pistas o ejemplos, que aplicados, aumentan las posibilidades de detectar a manipuladores, narcisistas, y caraduras de todo tipo (digo “aumentan”, porque no hay nada seguro al 100% y más ante depredadores que suelen ser muy hábiles a la hora de confundir o engañar, aunque sean personas completamente inútiles en el resto de actividades de su vida).

Mi experiencia no proviene sólo de las artes marciales chinas o la meditación, sino de haber convivido con varias personas así muchos años en mi ámbito cercano. También de haber aconsejado a cerca de mil personas que me escribieron y cuyos testimonios detallados forman parte de mis archivos personales, sin olvidar, la enseñanza de un gran maestro en el tema, el fallecido J.M. Pozueco Romero, a quien estoy eternamente agradecido.

En otras palabras, como los he sufrido y los he visto actuar durante años, sé cómo son, qué les motiva y hasta dónde pueden llegar para conseguir lo que quieren...y créeme, querido lector, que no es un conocimiento agradable ni tranquilizador, pero si útil y realista.

 

Una persona te puede decepcionar una vez, porque tienes buena voluntad, o has sido inocente...eso no es culpa tuya.

Pero si esa persona te la vuelve a jugar, entonces la responsabilidad también es tuya.

 Desgraciadamente, en éste mundo hay personas que:

 

-Se esconden tras una máscara (madre, terapeuta, anciano, amigo, amante, socio,...) pero que sólo es el personaje aparente que usan para no despertar sospechas, para caer bien o para llevar a cabo un plan

-No son abiertamente hostiles, sobre todo al principio. Al contrario, son simpáticas, serviciales, con buenos modales, etc...

-No tienen frenos morales ni éticos. No están limitados por su conciencia.

-No les importa el pacto social ni la justicia, las reglas del juego justo son para los demás, no para ellos, son tramposos.

-Igual que suelen hacer las personas abiertamente violentas, antisociales y hostiles del mundo de la delincuencia, estos “depredadores amables y educados” evalúan y eligen a sus víctimas potenciales.

-Se aprovechan de las “debilidades” ya sean naturales o aprendidas, por ejemplo, las creencias falsas (todo el mundo es bueno, que el amor y los sentimientos lo justifican todo, o que las personas cometen errores) o nuestro carácter (si somo tímidos, socialmente torpes, o nos importa mucho la opinión de los demas...etc...etc...).

 

La habilidades que todos podemos mejorar y que habría que enseñar a nuestros hijos, son:

NO TE FIES DE LAS PALABRAS, CONFÍA EN LOS ACTOS

NO TOLERES LA INJUSTICIA

SIGUE TU INTUICIÓN

NO DEPENDAS DE LA OPINIÓN DE LOS DEMÁS

 

Para acabar, es bien sabido que la mayoría de gente está más que dispuesta a dejarse engañar. Todos tenemos puntos débiles, botones que ciertas personas saben detectar y apretar. Los perversos, narcisistas, psicópatas integrados en la sociedad, lo saben. Lo saben, porque lo necesitan para su supervivencia de tipo parásito. También saben que a la gente se le entra por los ojos y las orejas.

Este artículo busca ayudarte a saber evitar la manipulación y el abuso encubierto, que es tan dañino como el abierto. Para el tema de la Defensa Personal contra delicuentes y agresores violentos, ya he escrito otros artículos que puedes encontrar.

 Aquí hablamos de auténticas serpientes o ratas, disfrazados de personas normales y corrientes, que están entre nosotros y no sabemos cómo son.

 Estos sujetos, si ven algo en tí que desean o les puede servir, harán uso de una amplio arsenal de técnicas de manipulación, más o menos sutiles, pero una cosa es segura si aparecen en tu vida, lo harán como:

 -Personas perfectas, muy afines a tu forma de pensar

-Con halagos y alabanzas, te dirán que eres especial o te harán sentir especial

-Con un discurso e imagen perfecto

-Quieren conocerte y saber cosas de tí, se interesan mucho por tí

-Acciones sorpresivas (regalos, apariciones de repente, interés romántico en tí;)

 

Una vez, ya tengas relación con ellos (cuando ya has tragado el anzuelo y ellos tienen el control), notarás:

 

-Que, en realidad sabes poco de su historia, sólo lo que ellos/as cuentan

-Que cuando tratas un tema importante, nunca responden con claridad a lo que quieres oir, nunca sacas nada en claro

-Hablan mucho, pero no dicen nada con sustancia

-Los hechos nunca coinciden con su versión, pero siempre tienen alguna historia o excusa

-Te hacen sentir mal, culpable, débil, estresado o confundido (signos de maldad)

-Todos los aspectos de tu vida se resienten, algo va mal y no sabes qué es

-No tienen interés alguno en el bienestar de nadie más que no sean ellos mismos

-Tienen una actitud infantil, falsa y superficial

-Hablan de valores, pero no aparecen en su conducta

-Parecen carecer de un nivel mínimo de respeto, humanidad y compasión en la intimidad

-Contradicciones, actitudes y gestos que no concuerdan con la situación o las palabras

 

Si eres capaz de ver o sentir más de uno de los puntos anteriores, estás “leyendo” que alguien está causando el caos en tu vida, aprovechándose de tí o vampirizando tu energía vital y tu salud mental....y a menudo, también tu cuenta corriente.

La solución es apartarlo de tu vida, cosa que no es fácil (sobre todo cuando hay vínculos laborales, familiares u otros), pero que tampoco es tan difícil, si estás dispuesto a ser contundente, coherente e inteligente, cualidades en las que ellos/as no tienen ventaja. Una gran herramienta de la que hablaré en otro artículo, es usar la ironía y el sarcasmo, ya que no existe ninguna persona manipuladora o maliciosa que sea capaz de reírse de sí misma o tenga sentido del humor.

Finalmente, voy a poner un ejemplo para clarificar todo el asunto de “leer” a alguien. Para ello, uso un sencillo ejemplo:

Imagina que acabas de conocer a una mujer muy atractiva, simpática y amable, estás hablando de cualquier tema y te dice, “sabes, yo soy una persona muy sincera”....mi experiencia personal me dice (en forma de una voz en mi cabeza): “¿maldita mentirosa!”...y es más que probable que acierte.

¿Entendéis lo que quiero decir con el ejemplo?

Esta habilidad de "leer" intenciones ocultas, también se puede aplicar a organizaciones o grupos de personas, que con frecuencia, se presentan como "grupos de ayuda", "luchadores por los derechos", etc...pero que esconden una motivación de control y dominación.

 

 

 

DOS GRANDES SECRETOS DEL KUNGFU

Posted on February 4, 2020 at 8:15 AM


DOS GRANDES SECRETOS DEL KUNGFU

Conocer éstos dos secretos puede ayudarte a superar dos problemas a los que se enfrentan todos los estilos de Kungfu hoy día.

DOS PROBLEMAS DEL KUNGFU ACTUAL

El primer gran problema es que la mayoría de practicantes de kungfu actuales no están practicando un arte marcial, lo único que hacen es practicar formas o series de kungfu para exhibiciones, lo que los maestros antiguos llamaban “puños floridos y patadas bordadas”. Estos practicantes, a veces, pueden haber estado practicando largo tiempo y ser capaces de realizarlas de forma muy estética y bonita, pero son incompetentes a la hora de usarlas para defenderse.

El segundo gran problema es que los practicantes de kungfu que si que tienen cierta competencia en combate, no usan las formas, técnicas o series de Kungfu. Utilizan movimientos de otras artes marciales o deportes de combate, por ejemplo, kick-Boxing...Algunos de ellos, han llegado al extremo de creer y decir en público que ¡las posiciones, formas y series de kungfu no sirven para usarse en un combate real!

DOS SECRETOS SOBRE LAS FORMAS TÉCNICAS DEL KUNGFU

 

Ahora, el primer secreto es que los practicantes auténticos de kungfu del pasado, no practicaban sus series o formas para hacer exhibiciones o demostraciones que gustasen a los espectadores. Ellos practicaban como entrenamiento para el combate.

El segundo secreto es que el combate libre nunca era para aprender a pelear, como piensan de forma errónea muchos artistas marciales modernos. El combate libre buscaba confirmar o comprobar si los practicantes eran competentes en el combate. Por lo tanto, el combate libre llegaba al final, no al principio, de un programa de entrenamiento sistemático de combate.

Estos dos secretos van juntos en una forma o serie de kungfu. Ya que la forma reune los patrones y secuencias que los practicantes habían aprendido durante el entrenamiento de combate. En otras palabras, los movimientos o patrones de la serie no fueron enlazados o recopilados al azar; fueron el resultado del combate y después se enlazaron con sentido, de una manera que fuese fácil de recordar. En este aspecto, podríamos decir que una forma o serie de kungfu era la etapa final de aprendizaje.

Pero, en otro aspecto, una forma o serie de kungfu también es la etapa inicial de la práctica. Al practicar una forma de kungfu, el practicante mejora sus habilidades y su técnica para el combate. Dicho de otro modo, si ya has pasado por un entrenamiento sistemático, más adelante, si las circunstancias no te permiten continuar entrenando con compañeros, puedes seguir practicando formas o series de kungfu en solitario y te sirven como una buena preparación para una pelea real.

En nuestra escuela, el material básico para el entrenamiento de combate son las 16 secuencias de combate básicas de Shaolin Kungfu y la 12 secuencias de combate básicas de Taichichuan. Después, unimos éstas secuencias de combate para formar varias series, encadenamientos, rutinas o formas de Kungfu.

 

BAGUAZHANG: UN ARTE RODEADO DE MISTERIO

Posted on January 31, 2020 at 7:15 AM


GRAN MAESTRO WONG KIEW KIT

Traducido por Daniel Pérez

BAGUAZHANG (PAKUA CHANG).

EL BELLO Y MISTERIOSO KUNGFU TAOÍSTA DE LOS 8 TRIGRAMAS PARA EL COMBATE, SALUD Y LONGEVIDAD

¿El Baguazhang fue creado por humanos o seres inmortales?

Es comprensible que la mayoría de gente piense que es de locos el decir que un arte marcial fue transmitido de un ser no humano, como un inmortal, a un maestro. Antes de aprender de mi sifu, Sifu Ho Fatt Nam, al principio de los años 70, yo mismo no hubiera creído una sugerencia tan extravagante.

Pero mi entrenamiento con mi sifu cambió gradualmente mi percepción de lo sobrenatural, no por las instrucciones de sifu sino a partir de mi experiencia directa de hechos reales.

Cuando fui por vez primera a casa de mi sifu a aprender kungfu, me quedé sorprendido de ver tantas estatuillas de Buddhas y dioses en el altar. Recuerdo claramente que me dije que había ido allí a aprender kungfu, no religión o metafísica. Sabía que mi sifu era un gran maestro Shaolin, difícil de encontrar, aunque no mucha gente lo conocía, más tarde supe que entre el público en general era más conocido como una gran profesor espiritual.

Si me considero científico, basando mis conclusiones en hechos reales y no especulaciones, yo aceptaría que los espíritus existen, aunque la mayoría de personas no tienen la oportunidad de verlos. Una de la serie de sucesos que me convencieron de este hecho fueron mis conversaciones con el Inmortal Li, uno de los famosos 8 Inmortales Taoístas.

También había tenido experiencias de mi primer sifu, Tío Rectitud, que se me apareció en sueños para enseñarme el Shaolin Kungfu que no había podido enseñarme antes de su partida a los cielos. Si no hubiera sido por mis experiencias espirituales mientras aprendía con Sifu Ho Fatt Nam, hubiera considerado simples sueños a esas lecciones que me dió Tio Rectitud más allá de nuestra esfera física. Pero con mis experiencias espirituales, me tomé la licencia poética de considerarlas reales.

Algunos miembros de nuestra familia Shaolin Wahnam también me han explicado sus experiencias supramundanas. Un alumno veterano, por ejemplo, me dijo que el fallecido Gran Maestro Lam Sai Weng, se le apareció para enseñarle el Alambre de Hierro. Estas lecciones no le ocurrieron en sueños, sino en la vida real donde se le apareció como una persona normal.

Lo más divertido es que este alumno, que no es chino, no había oído hablar nunca del Gan Maestro Lam Sai Weng, ni sabía nada del Alambre de Hierro. Fue más tarde, cuando vió fotos en mi página web cuando se dio cuenta de que su profesor metafísico era el Gran Maestro Lam Sai Weng. Y fue cuando me enseñó lo que había aprendido de él, cuando le dije que era el Alambre de Hierro. Habiendo aprendido directamente del mismo Gran Maestro, como es lógico, su Alambre de Hierro era excelente.

Un instructor me dijo que un dios-guerrero se le apareció para transmitirle algunas lecciones. No recuerdo si le ocurrió en sueños o estando despierto, pero un día mientras visitábamos un templo chino, éste instructor que no es chino, se quedó sorprendido al ver una estatua del dios-guerrero que era igual que el que le visitó para darle lecciones, tanto en aspecto como en sus ropajes! Este dios de la guerra está estrechamente relacionado con nuestra escuela.

En nuestras clases de chikung no es raro encontrar que algunos estudiantes se sueltan haciendo movimientos de kungfu en sus flujos de chi. Normalmente suelen ser suaves y elegantes como Taijiquan, pero a veces son vigorosos como Shaolin.

Una experiencia memorable fue cuando el Dr Daniel en Bélgica comenzó a realizar el poderoso Lohan Kungfu mientras estaba en flujo de chi. Daniel no había aprendido kungfu nunca antes. Las lecciones de chikung que yo le daba eran para superar un problema grave del corazón.

Tras practicar algunos patrones dinámicos de chikung, Daniel entró en un flujo suave de chi, a continuación el flujo de chi no solo se volvió vigoroso sino que se manifestó en posiciones sólidos y patrones poderosos que puede fácilmente reconocer como Lohan Kungfu.

Normalmente esta clase de movimientos vigorosos no son los que debe hacer un paciente con problemas cardíacos graves, pero siendo que él mismo es médico, esto ya lo sabía pero no le preocupaba, al contrario se lo estaba pasando muy bien. Con mi comprensión de la filosofía del chikung, sabiendo que estos movimientos espontánneos causados por el flujo de chi son muy seguros, le dije: ¡continúa, sigue y disfruta!

Esta fue la norma en la práctica de chikung de Daniel, cada vez tras practicar cualquier patrón de chikung, entraba en un flujo vigoroso de chi y realizaba movimentos hermosos y fuertes de Lohan Kungfu, de una forma más hermosa y poderosa que cualquier maestro de Lohan Kungfu. La rutina no era cada vez la misma, pero se podía distinguir claramente que siempre era Lohan Kungfu.

De hecho yo estaba tan impresionado con su flujo de chi lleno de movimientos de Lohan Kungfu, que acabé componiendo una serie Lohan Kungfu para que pudiera practicarla tras su recuperación. Por supuesto, superó su grave problema cardíaco, eso yo nunca lo dudé desde el principio.

Daniel no tuvo que someterse a una operación quirúrgica tal como le aconsejaban sus colegas, ahora disfruta de jugar al tenis y esquiar, actividades que sus amigos especialistas del corazón le habían dicho que ya nunca podría hacer.

Que Daniel pudiera hacer Lohan Kungfu durante su flujo de chi se debió a una de las tres posibles razones que he expuesto en mi respuesta anterior, a saber; entró en contacto con la Mente Universa,l lo cual le enlazó con alguien que practicaba Lohan Kungfu, o alcanzó una parte profunda de su propia conciencia en la que había memorias de cuando él fue un maestro de Lohan Kungfu en vidas pasadas, o bien, un profesor sobrenatural le enseñó mientras estaba en flujo de chi.

En el caso de Daniel, la razón más probable era la segunda, había sido un maestro de Kungfu Lohan en una vida pasada.

La primera razón no era probable. Si lo fuera, su ejecución no hubiese sido tan hermosa y precisa, tampoco hubiera sucedido cada vez que tuviera un flujo de chi.

La tercera tampoco era probable, si no, su progreso hubiera sido gradual o sistemático, no hubiera sido capaz de realizar un Lohan Kungfu tan perfecto desde el primer momento y haber mantenido ese nivel tan alto cada vez.

En el caso de Dong Hai Chuan, el Primer Patriarca de Baguazhang, la tercera razón es la más factible, o sea, aprendió Baguazhang o la esencia de este arte que más tarde se llamó Baguazhang de un Inmortal Taoísta.

Revisemos brevemente las fuentes históricas del Baguazhang. Hay poco registrado sobre el comienzo del Baguazhang excepto lo que se conoce popularmente como una leyenda, lo cual implica que puede que no esté apoyado por hechos históricos. Pero todos los practicantes de Baguazhang y la gran mayoría de estudiosos y maestros de kungfu consideran a Dong Hai Chuan (1797-1882) como el Primer Patriarca, y algunos los consideran el fundador.

Hay una diferencia entre primer patriarca y fundador de un estilo de kungfu, diferencia de la que quizá muchos occidentales no sean conscientes.

Hoong Hei Khoon, por ejemplo, es considerado el primer patriarca del Hoong Ka Kungfu. Lo que enseñó y transmitió en su linaje de sucesores fue lo mismo que él había aprendido de su sifu, el Venerable Chee Seen, aunque Hoong Hei Khoon puede haber hecho algunas mejoras y añadidos.

Yim Wing Choon es considerada la fundadora del Wing Choon Kungfu. Lo que enseñó y transmiitió a su linaje de sucesores era distinto de lo que ella había aprendido de su sifu, la Venerable Ng Mui, aunque las características generales se mantenían y en ese momento la fundadora quizá no quiso conscientemente crear un nuevo estilo.

El concepto de fundador de un estilo de kungfu existe en occidente pero no en el idioma chino. En la lengua china, no se tiene en cuenta si el estilo de kungfu era el mismo o diferente a lo que el primer maestro del linaje aprendió de su sifu, igualmente sigue siendo el primer patriarca de ese linaje.

Por tanto, en chino, Yim Wing Choon es considerada la primera patriarca del Wing Choon Kungfu, Chen Harng el primer patriarca del Choy-Li-Fatt Kungfu, y Dong Hai Chuan el primer patriarca del Baguazhang. Siendo estrictos, ellos ni inventaron ni descubrieron nuevas formas de kungfu. Las aprendieron de sus maestros, pero los cambios que hicieron para las necesidades del momento fueron bastantes y variados por lo que los estilos resultantes resultaron distintos de los originales que ellos aprendieron.

De forma similar, en el contexto chino, Siddhartha Guatama no fundó el Budismo ni Lao Tzu el Taoísmo. Las enseñanzas que las personas de lenguas occidentales más tarde llamaron Budismo y Taoísmo ya existían antes de Siddhartha Guatama y Lao Tzu. Estos que fueron los más grandes maestros refinaron las enseñanzas y las transmitieron para la posteridad como un sistema coherente para el beneficio de cualquiera que quiera seguirlas sin importar su religión. Es interesante resaltar que los seguidores entonces no se referían a su práctica como Budismo o Taoísmo, simplemente la llamaban "la enseñanza".

El Primer Patriarca del Baguazhang, Dong Hai Chuan, ya estaba bien adiestrado en kungfu en su juventud. No se encuentra mención alguna sobre quiénes fueron sus primeros maestros, pero se sabe que era bueno en Shaolin Lohan Kungfu, y que venció a muchos maestros, incluso en el lei tai, una plataforma donde se llevaban a cabo combates sin reglas hasta que alguien moría, era derrotado o admitía la derrota.

Pero Dong Hai Chuan todavía no estaba satisfecho con su nivel de kungfu. Viajó por todo el país buscando grandes maestros para mejorar su arte. Una contribución muy significativa para su progreso en el kungfu fue aprender "Caminar en el Círculo" y artes Taoístas internas de Huang Guan Dao Ren, o Mastro Taoísta Corona Dorada, de la escuela Longmen o Puerta del Dragón.

Más tarde, según el mismo Dong Hai Chuan, conoció a un Inmortal Taoísta en la Montaña Jiu Hua, "Nueve Hermosas Montañas". Este Taoísta Inmortal, conocido como Bi Deng Xia, le enseñó la esencia del arte que más tarde sería conocido como Baguazhang.

Dong Hai Chuan trabajó como sirviente en la cocina de un principe Manchú. Durante una fiesta en la que la sala estaba abarrotada de invitados, Dong Hai Chuan llevando muchas bandejas de comidas deliciosas en sus brazos se deslizaba contorsionándose entre la multitud hábilmente. El príncipe quedó impresionado y le pidió a Dong Hai Chuan que hiciera una demostración de su kungfu.

El instructor jefe de la guardia de palacio se enfadó y desafió a Dong Hai Chuan a un combate. Dong Hai Chuan le derrotó fácilmente y fue propuesto para reemplazar al maestro derrotado como instructor de la guardia imperial. Cuando el principe le preguntó a Dong Hai Chuan el nombre de su estilo de kungfu, Dong Hai Chuan no pudo responder inmediatamente. Entonces vio un bagua o figura de los 8 trigramas colgando de la pared, lo que le inspiró a responder que era Baguazhang, o Palma de los 8 Trigramas.

Más tarde, Dong Hai Chuan dejó el servicio imperial y enseñó Baguazhang en Beijing. No enseñó a sus estudiantes el mismo material. Enseñaba las 3 primeras Palmas Madre, a saber; Cambio de Palma Simple, Doble Cambio de Palma y Palma Fluída como base. Después les enseñaba de acuerdo a la naturaleza y habilidades de cada uno. Entre sus mejores discípulos estaban Cheng Ting Hua and Yin Fu.

Dong Hai Chuan fue desfiado por un famoso maestro de Xinyiquan, Guo Yun Shen, que era conocido por su “ban bu beng quan”, or “puño aplastante de medio paso", Guo Yun Shen era tan fuerte y hábil con esa técnica que nadie podía pararle...hasta que conoció a Dong Hai Chuan.

Pelearon durante tres días y ninguno de los dos emergió como ganador. El desafío acabó en empate y se hicieron buenos amigos.

Muchos estudiosos del kungfu describen a Dong Hai Chuan como misterioso a la hora de explicar que había aprendido de un Inmortal Taoísta de la Montaña Jiu Hua. Cuando leí por vez primera esta leyenda, mi impresión inicial fue que seguramente Dong Hai Chuan desarrolló el arte por si mismo y después se inventó esa historia para hacerlo más atractivo.

La mayor parte de personas no ha tenido las experiencias metafísicas que yo he tenido. Después de esas experiencias espirituales, creo que Dong Hai Chuan quizá no mintió. Mi sifu, Sifu Ho Fatt Nam, por ejemplo, me dijo en privado que la Forma del Mono en la que estaba especializado se la había enseñado el Dios Mono. Conociendo a mi sifu tal como lo conocía, no tengo ninguna duda de que era cierto, aunque la mayoría de gente pensaría que era una invención suya.

Mi sifu era extremadamente experto en kungfu, podía realizar habilidades kungfu que incluso maestros dudan que sean posibles. Aún así, él no quería que estas habilidades se hiciesen públicas. Tampoco quería que demasiada gente supiera lo de su Forma del Mono. No tenía ninguna necesidad de inventarse historias.

De igual forma, Dong Hai Chuan ya era un experto en su Baguazhang. No tenía ninguna necesidad de invertarse una historia falsa. Podía haber dicho simplemente que él mismo había inventado esas habilidades y esas técnicas, o que había mejorado lo que ya sabía y seguiría siendo igual de formidable en combate y nadie se atrevería a cuestionarle.

Hay una razón más importante por la cual creo que Dong Hai Chuan aprendió de un inmortal - una razón que la mayoría de historiadores a los que le gusta discutir sobre el origen del Baguazhang no podrían ni imaginar, mientras que las pocas personas que podrían, no perderán el tiempo en discutir...y es esta:

Hubo un gran salto en el nivel de kungfu de Dong Hai Chuan entre antes y después de aprender en la Montaña Ji Hua, él solo no hubiera sido capaz de mejorar tanto y tan rápido. Era muy bueno en su kungfu antes de la Montaña Jiu Hua pero juzgando a partir de los relatos sobre sus primeros combates, hubiera sido incapaz de enfrentarse al instructor jefe de la guardia imperial. Tras la Montaña Jiu Hua, él era un gran maestro de kungfu, derrotando al instructor jefe con facilidad.

Es posible que Dong Hai Chuan tuviese ayuda humana, pero poco probable. No solo la Montaña Jiu Hua está aislada, sino que lo que Dong Hai Chuan consiguió tras su estancia allí era desconocido antes, tanto en forma como en calidad.

Como analogía, en el ejemplo que di antes sobre un alumno veterano que había aprendido del Gran Maestro Lam Sai Weng de una forma sobrenatural, aunque yo hubiera tenido alguna duda al respecto, después de ver la gran calidad de su ejecución del Alambre de Hierro, se hubieran despejado totalmente. A no ser que se lo hubiese enseñado un gran maestro del arte, nadie, por muy inteligente y rápido que sea, podría haber progresado tan rápido y tanto.

Si, el Baguazhang pudo ser una arte marcial transmitido por inmortales. Ciertamente, es una oportunidad muy especial el poder aprenderlo.

 


 

MEDITACION DE PIE: POSTURA DEL GRAN VACIO

Posted on January 22, 2020 at 7:00 AM


MEDITACIÓN DE PIE

 

SELECCIÓN DE CONSEJOS DEL GRAN MAESTRO WONG KIEW KIT

 

Traducción de Daniel Pérez

En circunstancias normales, la Meditación de Pie produce resultados más rápido que la Meditación Sentada, pero ésta última, es más profunda. Por Meditación Sentada, me refiero a la posición del loto o semi-loto, no a estar sentado en una silla.

Recuerdo que una vez le pregunté a mi maestro, Ho Fatt Nam, “sifu, ¿puedo practicar Meditación Sentada en una silla?”

“Si, puedes”, respondió, “pero si quieres alcanzar lo más alto (por ejemplo, la fusión con el Cosmos), debes practicar sentado en la posición del loto, o al menos, el semi-loto”.

Yo era, y todavía soy, un idealista. Así que practiqué ejercicios de flexibilidad cada noche durante dos años, para poder ser capaz de sentarme en la posición del semi-loto para hacer Meditación Sentada.

Por conveniencia, podemos clasificar los logros en tres niveles: básico, intermedio y supremo. El nivel básico en la Meditación tanto Sentada como de Pie, es estar relajado y el nivel supremo es la fusión con el Cosmos. El nivel intermedio, es cualquier logro que esté entre ambos extremos, pero podríamos clasificarlo como la mejora del rendimiento en cualquier aspecto de la vida.

La Meditación de Pie en la Postura “Wuji” (la postura del Gran Vacío, que es simplemente estar erguido, relajado y con la mente libre de pensamientos, también llamada “Meditación de Pie” o “Zen de Pie”, no es fácil porque la mayoría de personas no pueden relajarse ni tampoco permanecer de pie con el cuerpo erguido. No pueden estar en quietud y disfrutar de la quietud. Para la mayoría de personas, miles de pensamientos pasan por sus cabezas, y se estresan.

Muchos están de pie con los pies abiertos o con la postura encorvada, o inclinada hacia atrás...además, como su postura está torcida, tienen que tensar los músculos para no caerse...y normalemente, no se dan cuenta de que tensan sus músculos.

Cuando estás de pie, erguido y totalmente relajado, el chi o energía vital se concentra de forma natural en el campo de energía abdominal o “dantien”.

En teoría, una persona puede fusionarse con el Cosmos sin Meditación, una vez que los pensamientos cesan, el/ella o cualquier ser, se funde con el Cosmos...pero en la práctica, la forma más útil es la Meditación Sentada en la postura del Loto o Semi-Loto.

Pero si practicamos a un nivel alto, podemos usar la Meditación de Pie, llamada también Postura Wuji, para alcanzar éste logro. Vale la pena mencionar que el término “Cosmos” en éste contexto, significa el “Gran Vacío” del que hablaba el Gran Maestro Zhan San Feng (creador legendario del Taichi) en su “Tratado sobre el Taichi” cuando decia: “El Taichi viene del Wuji y retorna al Wuji” (el mundo fenoménico nace del Vacío y vuelve al Vacío).

Hay muchas posturas para practicar Meditación, por ejemplo, Sentada, de Pie, Tumbado o en Movimiento (como por ejemplo en la practica del Chikung o el Taichi).

Estar relajado y liberar la mente de su multitud de pensamientos son condiciones necesarias para practicar Meditación, y curiosamente, también son los primeros beneficios que recibes de ella.

El término “Wuji” del que hablaba antes, sinifica “Gran Vacío”, que en otras culturas es equivalente a Dios, Nirvana o Brahman. En términos científicos, es la propagación indiferenciada de energía.

“Wuji” es el objetivo, la Meditación es un método. La Postura Wuji o Meditación de Pie es una forma excelente de estar relajado y libre de pensamientos, dos requisitos previos necesarios para alvanzar el “Gran Vacío”.

Para la mayoría de gente no entrenada, o sea, la mayoría de la población del planeta, no importa mucho si practican la Meditación de Pie o Sentada, porque estarán tensos y estresados casi todo el rato, aunque hagan la técnica externa o postura correctamente.

En el nivel más alto, que suele llegar tras muchos años, es importante tener un maestro que nos haya guiado, ya que al alcanzar la libertad y belleza del Gran Vacío es posible que un practicante no vuelva a su cuerpo físico.

Si no entramos muy profundo en la Meditación, podemos practicar la Meditación de Pie cada día, al menos 10 minutos. Pero si queremos tener un destello de la Realidad Cósmica, pero retornar a nuestro mundo fenoménico terrenal, sólo deberiamos hacerlo ocasionalmente y cuando ya estemos en un nivel de maestro.

El ejercicio de fundirse con la Realidad Cósmica en la Meditación de Pie no es adecuado para principiantes.

El beneficio básico de la práctica diaria es la relajación, que nos ayudará a hacer mejor cualquier cosa que hagamos. Además. La Meditación de Pie aumenta la claridad mental y la fuerza interna, lo que a la larga, mejora nuestro carácter, pensamiento y fortaleza.

Hay sólo dos pasos en la Meditación de Pie o Postura “Wuji”, primero adoptamos la postura erguida y correcta, después nos relajamos física, mental y emocionalmente.

"Es fácil decirlo", dirá mucha gente...pero en nuestra escuela, una vez transmitidas las habilidades necesarias, es al revés, es más fácil hacerlo que decirlo. Por eso es importante aprender con un maestro.

Hay una razón por la que ya no enseño Meditación Sentada en la posición del loto o semi-loto, es porque encontré que con mi práctica, mi mente se había vuelto demasiado poderosa. Sabía que no abusaría de ese poder, porque sería tonto hacerlo, pero no quería que mis alumnos tuviesen esa carga de responsabilidad.

Otra razón es que descubrí que con la Meditación de Pie podia alcanzar los mismos resultados, pero de forma más segura.

¿Porqué practicamos Meditación? Por los beneficios que nos da. No practicamos para presumir delante de otros, como pasa con algunas personas. Queremos buena salud, vitalidad, longevidad, claridad mental y de vez en cuando, tener un vislumbre del Gran Vacío, pero sabiendo que no es nuestro objetivo, ya que vivimos en nuestro mundo fenoménico terrenal.

Conocer esos destellos de la Realidad Cósmica también nos ayuda a superar un gran miedo humano, el de la muerte física.

No estoy diciendo que nuestra Meditación de Pie sea más poderosa que la Meditación Sentada, si no que nos da los mismos beneficios pero de una manera más segura.

La mayoría de gente no es capaz de relajarse, la mayoría de gente no alcanza su máximo rendimiento y muy, muy, muy pocas personas pueden fundirse en el Gran Vacío.

EL KUNGFU TRADICIONAL EN PELIGRO DE EXTINCION

Posted on January 10, 2020 at 11:30 AM


Por Daniel Pérez

 

Sé que éste es un tema controvertido, pero quizá mi experiencia puede ahorrar frustraciones a muchas personas, sólo que ayude a una, para mí ya es suficiente para escribirlo.

 

El Kungfu tradicional es una especie en peligro de extinción. En unas décadas, a no ser que un 10% de profesores y practicantes lo eviten, se habrá consumado el suicidio.

 

Es dífícil de entender para los no iniciados, al fin y al cabo, hoy existen más practicantes e instructores en todo el mundo que en ningún momento antes en la historia. El problema es que más de la mitad practican Wushu moderno, no tradicional. Algunos de éstos practicantes dirigen grandes organizaciones e incluso consideran que el Kungfu tradicional no sirve para nada, que es un arte obsoleto.

Voy a explicar de forma breve qué significa “wushu”, “tradicional” y “moderno”.

“Wushu” en chino, significa literalmente “arte marcial” o lo que se conoce popularmente por Kungfu.

“Wushu tradicional” es todo el gran abanico de estilos de Kungfu, estilos del Sur, Norte, Internos, Externos, etc,...Cuando hablo de que el Kungfu agoniza, me refiero a todos los innumerables estilos. Por tradicional, quiero decir, estilos en los que sus practicantes usan sus posiciones y técnicas en combate, y cuya práctica forja el carácter moral de sus practicantes.

“Wushu moderno” es el deporte que ha creado y promovido el gobierno chino y que se usa para exhibiciones de formas en las que la estética, la capacidad atlética y las posturas exageradas son su fin. Y que en combate no usa movimientos tradicionales. Tampoco en su entrenamiento básico es importante ni la “fuerza interna” (en la que no creen), ni la cultura marcial tradicional ni mucho menos, el cultivo espiritual. Lo que promueven es ejercicio físico occidental y acrobacias.

 

La primera razón, es la que acabo de exponer, la mitad del problema es que el Wushu moderno no es auténtico Kungfu tradicional.

 

Hay una segunda razón. De la otra mitad de practicantes y maestros que dicen practicar Wushu tradicional, el nivel es tan bajo, que sólo un de un 10% a 20% pueden considerarse practicantes de Kungfu decentes,

Por muchas razones, durante los últimos 100 años, el nivel ha ido decayendo.

Hoy día, los Sifus (maestros) no encuentran estudiantes dedicados y con perseverancia dispuestos a practicar y  a aprender. Y los pocos estudiantes que estarían dispuestos pasar por las exigencias de aprender genuino Kungfu, no encuentran Sifus de nivel.

 

La mayoría de practicantes actuales se han vuelto “coleccionistas” de formas. Aprenden decenas de formas o series, a veces, de distintos estilos de kungfu. La práctica de formas es muy importante, es la codificación y recopilación de técnicas del estilo, además sirve para entrenar cuerpo, energía y mente....pero, es sólo una parte del entrenamiento tradicional, faltan las otras dos: Fundamentos y Aplicación.

Los Fundamentos son esos ejercicios básicos, a veces, sobre todo al principio, un poco tediosos, repetitivos y exigentes. La Aplicación marcial es el método sistemático para poder aprender progresivamente a usar los sofisticados movimientos y posturas del Kungfu tradicional.

Los maestros antiguos dedicaban casi todo el tiempo de práctica diaria a esos dos aspectos. Sin ellos, las formas son sólo coreografías vacías de contenido.

 

Habrá muchos que no estén de acuerdo, no pretendo convencerles no argumentar nada. Mi política es no meterme en lo que piensen o hagan los demás, pero tampoco aceptar imposiciones de nadie.

Algunos de los mejores maestros de Kungfu ya han hablado claro del tema, por ejemplo, Wong Kiew Kit o Adam Hsu.

 

 

En otras palabras, para preservar el Kungfu hay que hacer dos cosas:

 

1. Practicar y practicar (no aprender más y más, coleccionando más y más técnicas). El maestro se hace cuando se domina el arte por pura repetición, no acumulando más y más...

2. Practicando correctamente, forma, aplicación y fundamentos van juntos. Tienes que saber usar la forma con las habilidades necesarias (solidez, agilidad, fuerza, control, decisión, ritmo, distancia, etc...)

 

El Kungfu tradicional, como cualquier arte marcial serio, es un “camino de vida” como me escribió el maestro Ferran Tarragó como dedicatoria en su libro. No es una actividad deportiva o física cualquiera, lo ideal es que contribuya a mejorar tus habilidades de combate, pero también tu vida diaria y te haga mejor persona.


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